Chevron y su Rol en la Industria Petrolera Venezolana
Las operaciones de Chevron en Venezuela se desarrollan a través de tres empresas mixtas con Petróleos de Venezuela (Pdvsa), enfatizando su asociación crucial en la producción petrolera del país. En Campo Boscán, ubicado en el suroeste de Maracaibo, esta empresa conjunta, Petroboscán, extrae diariamente un volumen de petróleo que supera la producción semanal de muchos países. Sin embargo, Petroboscán representa solo una parte de las 240,000-250,000 barriles que Chevron produce diariamente en Venezuela, incluyéndose además las empresas Petropiar y Petroindependencia, que operan en la Faja Petrolífera del Orinoco.
La contribución de Chevron es significativa, alcanzando aproximadamente el 25% de la producción general de petróleo del país. Según Francisco Monaldi, experto en energía del Instituto Baker, Chevron es el socio comercial más importante de Pdvsa, superando a otros socios de países como Rusia y China. Además, la actividad de Chevron impacta directamente el mercado cambiario venezolano, ya que la empresa debe convertir dólares para cumplir con regalías y gastos operativos, fomentando así un flujo de divisas en el sistema bancario del país.
La regulación estadounidense sobre Chevron ha cambiado significativamente. La nueva licencia operativa, emitida por la administración Trump, prohíbe a Chevron transferir los ingresos petroleros al gobierno de Nicolás Maduro, obligándola a compensar al Estado venezolano en especie. Esto podría generar que Pdvsa tenga que vender petróleo en el mercado negro, lo que afectaría su ingreso económico. Así, la dependencia de Pdvsa de Chevron se vuelve cada vez más evidente, ya que este flujo de recursos es necesario para la operación continua de la industria.
A pesar de las complicaciones, la producción de Chevron ha escalado desde niveles muy bajos, entre 60,000 y 70,000 barriles diarios, hasta los actuales 250,000 barriles diarias. Esto se dio tras los permisos para reiniciar la inversión y producción, pero existen dudas sobre la sostenibilidad de este crecimiento bajo las nuevas regulaciones. Monaldi sugiere que, aunque es probable que Chevron aumente su producción, este crecimiento será cauteloso mientras se comprenda mejor el nuevo marco legal.
La importancia de Chevron en Venezuela se debe no solo a su producción actual, sino a su historia de más de un siglo en el país. Aunque Venezuela no es el principal foco de Chevron a nivel global, su extracción de crudo pesado y el posterior envío a refinerías en Texas es fundamental para el suministro de combustible en Estados Unidos. Esta dinámica refuerza las relaciones comerciales en América del Norte, especialmente con empresas líderes del sector energético.
Finalmente, el interés de Chevron en mantenerse activa en Venezuela también tiene implicaciones geopolíticas para Estados Unidos. Mantener una presencia en el país, que posee las mayores reservas de petróleo del mundo, impide que rivales como China y Rusia ejerzan mayor influencia en un sector tan estratégico. La situación actual subraya la compleja interrelación entre la economía, la política y el control de recursos energéticos, marcando un camino incierto para el futuro de Chevron y la industria petrolera venezolana.


