Título: Nasry Asfura y su visión para la democracia en Honduras: Prioridades y desafíos
En una reciente intervención en el Foro Fundación Libertad y Alternativa, Nasry Asfura, candidato presidencial por el Partido Nacional de Honduras, enfatizó la importancia de la defensa de la democracia y la separación de poderes en el país. Asfura expresó su preocupación sobre las amenazas que enfrenta el sistema democrático, citando incidentes recientes en las elecciones primarias que han provocado desconfianza en el proceso electoral. Su propuesta contempla una efectiva descentralización que beneficie a los municipios y promueva un avance significativo de la nación.
El diálogo entre Asfura y el periodista exiliado Miguel Henrique Otero giró en torno a la necesidad de salvaguardar el voto tras las elecciones generales programadas para el 30 de noviembre. A este respecto, Asfura hizo un llamado a Rixi Moncada, ministra de Defensa y candidata oficialista, para que renuncie seis meses antes de la votación, cumpliendo con la legislación vigente. Este aspecto es fundamental para asegurar la transparencia y legitimidad del proceso electoral, algo que Asfura considera esencial para mantener la fe del pueblo en el sistema democrático.
Uno de los principales puntos que Asfura abordó en su exposición fue el control que el gobierno mantiene sobre las instituciones estatales, una situación que ya se evidenció durante las elecciones primarias del 9 de marzo, donde hubo retrasos inusuales en el transporte de urnas. Estos eventos generan desconfianza y inquietud entre la ciudadanía, haciendo necesario un proceso electoral transparente y equitativo. La separación de poderes es una de las piedras angulares de su propuesta de gobierno, ya que cada rama del gobierno debe desempeñar su rol de manera independiente y eficaz.
Asfura, quien cuenta con una amplia trayectoria como alcalde de Tegucigalpa, subrayó su compromiso con la democracia y la libertad, contrastando su visión con ideologías que, a su juicio, han fracasado. En este contexto, mencionó que la población está fatigada de conflictos electorales y que necesita soluciones inmediatas a problemas cotidianos, como la inseguridad alimentaria y la burocracia que frena su desarrollo. A su entender, la gestión pública debería adoptar la agilidad del sector privado para ofrecer soluciones efectivas.
Las prioridades de su programa de gobierno se centran en la creación de empleo y en la mejora de infraestructuras educativas, sanitarias y viales. Asfura también resaltó el rol crucial de los 298 alcaldes del país, quienes deben recibir apoyo, recursos y capacitación para desempeñar adecuadamente sus funciones. Con un sistema tan presidencialista como el de Honduras, es vital que los líderes locales estén empoderados y equipados para abordar las necesidades de sus comunidades.
Además, Asfura reflexionó sobre la actual guerra comercial y cómo podría beneficiar la competitividad de Honduras. Para atraer inversiones, tanto nacionales como extranjeras, demandó una administración pública más eficiente y el uso adecuado de los recursos. En relación con el narcotráfico hacia Estados Unidos, mencionó la importancia de extraditar a los culpables, proponiendo que la generación de oportunidades laborales puede ser una alternativa efectiva para combatir la delincuencia y mejorar la seguridad en el país.
En resumen, Nasry Asfura se presenta como un candidato comprometido con la democracia y el desarrollo de Honduras, planteando un enfoque centrado en la separación de poderes y la actualización del sistema administrativo. Su visión busca no solo responder a la preocupante situación actual sino también ofrecer un camino hacia un futuro más prometedor para el país. Con prioridades claras en términos de empleo, infraestructura y una gobernanza más eficiente, Asfura aspira a impulsar un cambio significativo en la nación para superar los retos que enfrenta el pueblo hondureño.


