María Elvira Salazar Urge al Gobierno de EE. UU. a Conceder DED a 500,000 Inmigrantes Afectados
La congresista María Elvira Salazar ha hecho un llamado urgente al gobierno de Estados Unidos para que conceda la Salida Forzosa Diferida (DED) a más de 500,000 inmigrantes que estaban bajo el programa de Parole Humanitario. Esta solicitud se produce tras la reciente decisión de la Corte Suprema, que permite a la administración Trump revocar esta medida, afectando a muchos migrantes que llegaron legalmente confiando en la protección prometida. A través de su plataforma en X, Salazar enfatizó que muchos de estos afectados fueron atraídos a EE. UU. con la esperanza de mejorar su calidad de vida.
La orden de la Corte Suprema que permitió la eliminación del programa es motivo de preocupación. Salazar afirmó que la revocación no solo es desalentadora, sino que también representa un gran riesgo para las vidas de estos migrantes. La congresista cuestiona la ética de esta decisión, considerando que quienes ingresaron legalmente al país ahora enfrentan la inminente amenaza de la deportación a naciones con condiciones de vida precarias.
La DED es vista como una solución temporal que podría aliviar la angustia de estos inmigrantes, quienes a menudo escapan de regímenes autoritarios y situaciones de violencia. En su discurso, Salazar subrayó la necesidad de que el gobierno de EE. UU. use su autoridad ejecutiva para evitar que estas personas sean forzadas a regresar a la adversidad. “El costo humano es innegable”, dijo, subrayando que muchos de ellos han llegado en busca de seguridad y oportunidades.
La corte emitió su fallo tras haber bloqueado previamente la eliminación del programa en un fallo menor. La decisión reciente allana el camino para que la administración Trump cancele los permisos de residencia y trabajo temporal obtenidos a través del parole humanitario. Esta medida ha sido respaldada por la mayoría de los jueces, aunque los magistrados Ketanji Brown Jackson y Sonia Sotomayor expresaron su desacuerdo, argumentando que la revocación podría resultar devastadora para los migrantes involucrados.
Desde su instauración en 2022, el programa de Parole Humanitario ha permitido la entrada de más de 532,000 migrantes de países como Ucrania, Afganistán, Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, todos con condiciones sociales y políticas extremadamente complicadas. Estos migrantes recibieron permisos de dos años, creando la expectativa de que podrían construir una nueva vida en EE. UU., con la obligación también de costear su viaje y apoyarse económicamente.
La petición de María Elvira Salazar no solo busca proteger a los inmigrantes sin papeles, sino que también está en línea con la importancia de garantizar un enfoque humanitario en la política migratoria de EE. UU. En tiempos de creciente conflicto y crisis humanitaria, la capacidad de los gobiernos para actuar con benevolencia se prueba. La DED podría ser una herramienta vital para proteger los derechos humanos y la dignidad de aquellos que huyen de la opresión.
En conclusión, el llamado de Salazar es un recordatorio de que detrás de las estadísticas y decisiones legales hay historias de vidas humanas que dependen de la compasión y la justicia. Con más de 500,000 inmigrantes en juego, la necesidad de una respuesta adecuada y humanitaria por parte del gobierno de EE. UU. es más urgente que nunca. La decisión sobre la DED no solo impactará a estos migrantes, sino que también definirá el rumbo de la política migratoria del país en los próximos años.


