Luis Alberto Lamata: Un Legado Inmortal en el Cine Venezolano
El cine venezolano está de luto tras la inesperada partida de Luis Alberto Lamata Bethencourt, quien falleció el 24 de agosto de 2025 en Caracas, a los 65 años. Reconocido por su trabajo como director y guionista, Lamata dejó una huella imborrable en la industria cinematográfica y en la televisión, siendo su obra más emblemática la telenovela “Topacio”. Esta producción no solo conquistó a la audiencia local, sino que también se transmitió en varios países del extranjero, consolidando su estatus como un referente cultural.
La noticia de su fallecimiento provocó una ola de condolencias y homenajes en las redes sociales. Artistas, periodistas y colegas de la industria no tardaron en expresar su tristeza y admiración por el legajo de Lamata. El escritor y guionista Leonardo Padrón, conocido por sus trabajos en televisión como “Pálpito”, se despidió de su amigo con emotivas palabras. “La noticia duele, desconcierta, sorprende. Falleció Luis Alberto Lamata, uno de los mejores cineastas de nuestro país”, destacó, evidenciando el profundo impacto que Lamata tuvo en su vida y en la de muchos otros colegas en el medio.
Por su parte, la periodista Mari Montes también lamentó la pérdida del director, recordando momentos compartidos en el proyecto del documental “Galarraga, béisbol puro béisbol”. Montes enfatizó el legado artístico de Lamata, mencionando a algunos de sus trabajos más icónicos como “Jericó” y “Desnudo con naranjas”. Estas obras reflejan la versatilidad y el talento de Lamata, quien supo captar la esencia de la realidad venezolana a través de sus relatos.
Los críticos de cine igualmente alzaron sus voces, resaltando la influencia que Lamata tuvo en el público. Humberto Sánchez, destacado crítico, subrayó que “Luis Alberto Lamata fue uno de los grandes directores de nuestro cine”, con obras que nos inquietan, conmueven y remueven. Mencionó títulos como “Jericó” y “Taita Boves”, que se han convertido en clásicos del cine venezolano. Las contribuciones de Lamata a la cultura cinematográfica del país son innegables y su legado perdurará por generaciones.
En medio de este contexto doloroso, el actor y director teatral Héctor Manrique compartió su profunda tristeza al perder a un amigo de la infancia. Manrique recordó las largas conversaciones que ambos mantenían sobre cine, teatro y la realidad social de Venezuela. Estas memorias personales reflejan no solo la conexión artística, sino también el vínculo humano que Lamata cultivó a lo largo de su vida, dejando una impronta en quienes lo conocieron.
A medida que la comunidad artística se une para rendir homenaje a Luis Alberto Lamata, queda claro que su legado es eterno. Las influencias de su trabajo seguirán resonando tanto en las nuevas generaciones de cineastas como en los amantes del cine venezolano. La industria ha perdido a un gran maestro y su figura será recordada por su dedicación, creatividad y pasión por contar historias. En este difícil momento, celebramos su vida y su contribución al arte que tanto amó y que, sin duda, continuará inspirando a muchos.













