La Presencia del ELN y la Segunda Marquetalia en Venezuela: Análisis de Sebastiana Barráez
La periodista venezolana Sebastiana Barráez, reconocida por su análisis en temas de seguridad, ha proporcionado insights relevantes sobre la actividad de grupos insurgentes como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la Segunda Marquetalia en el territorio venezolano. Durante su intervención en el programa “La Tarde” de NTN24, Barráez subrayó la creciente confrontación entre estas organizaciones en regiones estratégicas como Apure y Amazonas. La preocupación radica no solo en su actividad criminal, sino en el impacto que esto tiene en la seguridad nacional de Venezuela y las dinámicas regionales en América Latina.
Barráez destaca que la existencia de estos grupos armados en Venezuela no es fortuita. Según su análisis, el régimen liderado por Nicolás Maduro ha establecido pactos con el ELN, buscando protección ante un posible debilitamiento de sus propias fuerzas armadas. Esta relación se ha intensificado en los últimos años, y se manifiesta en la presencia palpable de combatientes del ELN en el territorio venezolano. Los acuerdos implícitos han permitido que estos insurgentes operen con una relativa libertad, lo que ha generado inquietudes sobre las verdaderas intenciones del régimen y las consecuencias a largo plazo para el país.
La periodista también menciona que la colaboración entre Maduro y estos grupos insurgentes no solo responde a una necesidad de defensa personal, sino que también es un reflejo de la desconfianza que existe dentro de las fuerzas militares del país. Barráez sostiene que el régimen teme que los militares no respondan a sus órdenes en situaciones críticas, lo que hace que la inclusión del ELN en su estrategia de poder sea un recurso indispensable. Esta situación plantea interrogantes sobre la estabilidad del gobierno de Maduro y el futuro político de Venezuela.
Además, Barráez reflexiona sobre la postura del gobierno colombiano bajo el liderazgo de Gustavo Petro. Según ella, Petro debe haber forjado acuerdos sólidos que le permitan mantener una relación de complicidad con el régimen de Maduro. Esto es especialmente relevante en un contexto donde la seguridad y la lucha contra el narcotráfico son prioridades para ambos gobiernos. Las alianzas en el ámbito regional revelan un panorama complejo que podría influir en las políticas de seguridad a largo plazo en ambos países.
El ELN, como organización insurgente, ha sido descrito no solo como un grupo armado, sino también como una entidad involucrada en narcotráfico y actividades terroristas, tanto en Colombia como en Venezuela. Por su parte, la Segunda Marquetalia, surgida de las disidencias de las FARC, busca mantener su presencia activa en el territorio, eludiendo los acuerdos de paz de 2016. Esto resalta la fragmentación del panorama insurgente en América Latina y la necesidad de respuestas coordinadas de parte de los gobiernos para abordar la amenaza que representan.
En conclusión, la situación actual en Venezuela es un reflejo de un entramado más amplio de relaciones entre gobiernos y organizaciones criminales. El análisis de Sebastiana Barráez pone de manifiesto la complejidad del fenómeno y su impacto en la estabilidad regional. La necesidad de una estrategia de seguridad integral es fundamental para enfrentar los desafíos que representan organizaciones como el ELN y la Segunda Marquetalia, tanto para Venezuela como para Colombia y el resto de América Latina. La cooperación internacional se torna crucial en esta lucha contra el narcotráfico y la insurgencia, y es esencial para salvaguardar la seguridad y el bienestar de las naciones involucradas.













