Incremento en la Producción Industrial de Venezuela: Un Análisis Detallado
En el primer trimestre de 2025, la producción del sector manufacturero privado en Venezuela mostró un crecimiento notable del 8,2 % en comparación con el mismo período del año anterior. Según la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), este incremento corresponde a un aumento en los volúmenes de producción de distintos sectores, con cifras que varían según la industria. A pesar de estas cifras positivas, los desafíos económicos continúan afectando a los consumidores y a la capacidad operativa de las empresas.
Variación del Volumen de Producción
A lo largo de los primeros tres meses de 2025, el volumen de producción industrial tuvo un crecimiento dispar: un incremento del 13,8 % en enero, un leve aumento del 1,1 % en febrero, y un significativo 10,8 % en marzo. Sin embargo, Luigi Pisella, presidente de Conindustria, mencionó que este aumento no es uniforme entre las diferentes industrias. La gran empresa evidenció un crecimiento del 13,4 %, mientras que las pequeñas industrias solo lograron un 3,3 %. En contraste, la mediana industria sufrió una caída del 10,3 %, lo que refleja las disparidades en el crecimiento sectorial y la fragilidad del contexto económico.
Desempeño de Sectores Específicos
Dentro del análisis sectorial, el sector de alimentos se destacó por su desempeño negativo, registrando una caída del 2,7 % en su producción. Este hecho es considerado "atípico" por Pisella, quien aseguró que es raro observar tales descensos en esta área, aunque no especificó desde cuándo no ocurría algo similar. En cambio, sectores como el de autopartes y la industria farmacéutica mostraron aumentos significativos del 51,8 % y 28,7 %, respectivamente. Este contraste en el rendimiento sectorial subraya la diversidad de retos y oportunidades a los que se enfrentan diferentes industrias en el país.
Retos Económicos Persistentes
A pesar del crecimiento en algunos sectores, Pisella advirtió sobre la disminución del poder adquisitivo de la población y el impacto negativo que esto tiene en el consumo general. La situación se complica aún más por factores como la inflación, la devaluación del bolívar y la falta de financiamiento. Además, la "brecha cambiaria" entre el dólar oficial y el paralelo sigue siendo un problema significativo que afecta la competitividad de las empresas. Los altos tributos y la escasez de combustibles para el transporte también son obstáculos que limitan el crecimiento del sector industrial.
Consumo Nacional en Aumento
Una nota positiva que destacó el presidente de Conindustria fue el aumento en el consumo de productos nacionales en comparación con los importados. Este cambio indica no sólo un crecimiento en la preferencia por lo local, sino también una posible mejora en la oferta y calidad de los productos nacionales. A medida que la confianza del consumidor crece, se espera que el nivel de empleo en el sector también se recupere, lo que podría contribuir a una economía más robusta en el futuro cercano.
Capacidad Instalada y Comparaciones Regionales
Actualmente, la industria privada de Venezuela opera al 45,8 % de su capacidad instalada, un porcentaje notablemente inferior en comparación con otros países de la región. Por ejemplo, la capacidad utilizada en Perú es del 60 %, en Argentina del 57 %, y tanto en Colombia como en Brasil, alcanza el 79 %. Esta diferencia subraya la necesidad de que el sector industrial venezolano mejore su productividad y eficiencia para alinearse con los estándares regionales, lo que podría impulsar aún más el desarrollo económico.
Conclusión
Aunque el crecimiento en la producción manufacturera privada en Venezuela es un indicativo positivo en medio de un entorno desafiante, muchos factores externos e internos siguen siendo obstáculos significativos para una recuperación sólida. Las últimas estadísticas resaltan la fragilidad de la economía y la importancia de incrementar el consumo nacional para mejorar la situación económica general del país. Además, la atención a las disparidades entre sectores es crucial para que se logre un desarrollo equilibrado y sostenible en el futuro.













