Crecimiento Industrial en Venezuela en 2025: Un Análisis Optimista
En el primer trimestre de 2025, el sector industrial venezolano mostró un crecimiento significativo del 8,2% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este aumento, observado en la Encuesta de Coyuntura Industrial del Sistema de Información Estadística de Conindustria, resalta un dinamismo renovado en la industria nacional. Durante enero, el crecimiento mensual fue del 13,8%, seguido por un modesto 1,1% en febrero y un sólido 10,8% en marzo, lo que indica una tendencia ascendente que estimula el optimismo en el sector.
Uno de los factores más significativos detrás de este repunte es la corrección del tipo de cambio. Esta medida ha permitido que las empresas venezolanas realicen transacciones más favorables, mejorando así su competitividad en el mercado. La eliminación de la exoneración de impuestos sobre los productos terminados importados también ha jugado un papel crucial. Al desincentivar las importaciones, se ha fomentado un ambiente propicio para que la producción local tome protagonismo, reduciendo la dependencia del exterior.
La sustitución de importaciones por producción nacional se ha delineado como un factor estratégico para el crecimiento industrial venezolano. Este enfoque no solo contribuye a aumentar la producción interna, sino que también genera empleo y promueve el desarrollo de la capacidad productiva del país. Esta dinámica es esencial para revitalizar un sector que, en años anteriores, ha enfrentado retos significativos y ha luchado contra la disminución de su actividad productiva.
Sin embargo, a pesar de estos avances, el presidente de Conindustria, Luigi Pisella, advierte sobre los desafíos que continúan afectando al sector. Los excesivos tributos fiscales y parafiscales se perciben como un lastre que podría limitar el crecimiento futuro. Además, la volatilidad de la tasa de cambio y la falta de acceso a financiamiento siguen siendo obstáculos que necesitan atención para asegurar la sostenibilidad del crecimiento.
Es fundamental que las políticas públicas se alineen con las necesidades del sector industrial para fomentar un entorno de inversión más favorable. Esto implica revisar la estructura tributaria y facilitar el acceso al crédito, elementos que son vitales para que las empresas puedan invertir en maquinaria, tecnología y capacitación laboral. Solo así se podrá consolidar el crecimiento y generar un impacto positivo en la economía venezolana.
En conclusión, el panorama del sector industrial en Venezuela es alentador, con un crecimiento tangible y un enfoque renovado en la producción nacional. Sin embargo, la superación de los desafíos persistentes será clave para mantener esta tendencia. La cooperación entre el gobierno y la industria privada será esencial para construir un futuro industrial próspero y sostenible en el país.













