Emprendimiento Venezolano en el Exterior: Un Camino de Resiliencia y Oportunidades
El emprendimiento en Venezuela ha tomado un rumbo significativo en los últimos años, con un estudio de la UCAB y IESA revelando que 4.7 millones de venezolanos se han lanzado a esta aventura, impulsados principalmente por la necesidad de generar ingresos. Este fenómeno no solo se observa dentro del país, sino que también un gran número de emprendedores ha encontrado oportunidades exitosas en el extranjero. En este artículo, exploraremos cómo los venezolanos han transformado desafíos en oportunidades en contextos diversos como México, Chile, Estados Unidos y España.
Un ejemplo inspirador es Carlos García Ottati, cofundador de Kavak, una startup que ha revolucionado la compra y venta de autos usados en México. Tras emigrar en 2014, Carlos identificó una necesidad en el mercado, facilitando un proceso complicado para quienes, como él, eran forasteros en el país. Kavak se convirtió en el primer unicornio mexicano, simbolizando el potencial de los emprendedores venezolanos en el extranjero. Esta misma filosofía de encontrar soluciones a problemas cotidianos ha llevado a otros compatriotas a acercarse al mundo del emprendimiento, generando no solo empleo para ellos mismos, sino también para miles de personas en sus nuevos países de residencia.
La migración venezolana ha tenido un impacto económico notable en naciones de América Latina. En Colombia, por ejemplo, los migrantes venezolanos contribuyeron con $529.1 millones en 2022. Esta situación ha impulsado a muchos a abrir negocios que, a su vez, han generado una multitud de empleos locales. En Panamá, se estima que los venezolanos han invertido más de $1,800 millones en la última década, creando alrededor de 40,000 puestos de trabajo, lo que demuestra la capacidad de los migrantes para adaptarse y contribuir al desarrollo económico de sus nuevos hogares.
Desde la creación de plataformas innovadoras hasta la provisión de soluciones en la nube, los emprendedores venezolanos han encontrado nichos en diversos sectores. Un gran ejemplo es el caso de Colektia, fundada por los hermanos Gabriel y Oswaldo Monroy. Ellos trasladaron su idea de mejorar la gestión de cobros de Venezuela a Chile, donde la startup ha crecido exponencialmente y ahora opera en múltiples países de la región, incluyendo México y Colombia. Para estos emprendedores, la resiliencia y la adaptabilidad son claves para enfrentar los desafíos culturales y de mercado, características que destacan entre la comunidad venezolana.
Otro emprendedor destacado es Alejandro Planas, quien, tras una experiencia laboral en Estados Unidos, estableció Escala 24×7, una compañía que ofrece soluciones en la nube. Planas encontró que, a pesar de las diferencias culturales y de mercado, la situación inestable en Venezuela fomentaba en él la necesidad de diversificar. Su enfoque en la estabilidad y la colaboración ha permitido que su empresa crezca y se expanda por toda América Latina, demostrando que la perseverancia puede generar resultados significativos en un entorno competitivo.
Christian Struve, fundador de Fracttal, también ha tenido que navegar por las complejidades del emprendimiento fuera de Venezuela. Su empresa, que proporciona soluciones avanzadas de gestión de activos, ha crecido de manera constante y ha tenido un impacto significativo en múltiples países. Struve ha aprendido a superar barreras culturales y administrativas, reconociendo que, a menudo, la mirada externa de los emprendedores venezolanos puede ofrecer una ventaja competitiva en la identificación de oportunidades de mercado.
En conclusión, la historia del emprendimiento venezolano en el exterior es una de superación y crecimiento. La capacidad de adaptación y resiliencia frente a adversidades ha llevado a muchos a forjar un camino exitoso en nuevos contextos. Con millones de venezolanos contribuyendo activamente en el ámbito emprendedor, está claro que su legado se extenderá, generando tanto empleo como innovación en los países donde han decidido establecerse. La perseverancia y el ingenio de los emprendedores venezolanos continúan siendo una fuerza poderosa en la economía global, iluminando el camino para futuras generaciones.













