Desmintiendo el Narcoestado: Una Perspectiva sobre Venezuela
En medio de una creciente tensión internacional, el exdirector de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), Pino Arlacchi, ha ofrecido una perspectiva contraria a la narrativa común sobre Venezuela como un narcoestado. Según Arlacchi, el famoso “Cartel de los Soles” —apunto de un supuesto poder criminal en el país— no tiene fundamentos en los reportes de la ONU ni en las instituciones de seguridad europeas. Su análisis se presenta como una crítica a las políticas de sanciones y presiones impuestas por Estados Unidos.
La Narrativa del Cartel de los Soles
Arlacchi sostiene que la narrativa del “Cartel de los Soles” es un invento político diseñado para justificar acciones embargo y presiones sobre Venezuela. Él afirma que, durante su gestión, nunca se encontró evidencia que situara a Venezuela entre los actores relevantes en el tráfico internacional de drogas. De hecho, el Informe Mundial sobre las Drogas 2025 señala que tan solo un 5% de la cocaína colombiana transita por Venezuela, comparado con las más de 2,000 toneladas que circulan en Colombia y Centroamérica. Esta información sugiere que las acusaciones son desproporcionadas y carecen de sustento.
Venezuela y el Tráfico de Drogas
El exdiplomático enfatiza que, contrariamente a las afirmaciones hechas por la administración estadounidense, Venezuela ha logrado consolidarse como un territorio libre de cultivos ilícitos y de la presencia de carteles internacionales. Esto es especialmente relevante, ya que los informes de varias agencias anticrimen internacionales no mencionan el Cartel de los Soles como un fenómeno real. Esto plantea interrogantes sobre la autenticidad y la motivación detrás de las acusaciones contra el país.
La Falta de Evidencia Global
Arlacchi subraya que en ninguna de las publicaciones de la ONU o de las agencias europeas de seguridad se menciona al Cartel de los Soles. “El silencio es ensordecedor”, dice, añadiendo que líderes críticos de la narrativa, como el exjefe del FBI James Comey, han revelado la verdadera motivación detrás de la campaña en contra de Venezuela: el petróleo. Esta afirmación resuena en un contexto donde muchos analistas sugieren que la seguridad y la droga son, en ciertos aspectos, pretextos para manejar intereses energéticos en la región.
Intereses Energéticos vs. Narcoestado
La idea de que Venezuela está bajo ataque no solo por su supuesta vinculación al narcotráfico, sino también por sus vastos recursos energéticos, resalta un ángulo que a menudo se pasa por alto. Según Arlacchi, el verdadero problema no radica en la lucha contra el narcotráfico, sino en la búsqueda de control sobre los recursos petroleros del país. Esto indica que el enfoque de Washington sobre el tema está profundamente influenciado por la geopolítica, más que por preocupaciones genuinas sobre seguridad.
Aumento de la Presión Internacional
Las declaraciones de Arlacchi son especialmente relevantes en un momento de creciente presión internacional sobre Venezuela. La administración de Estados Unidos ha intensificado su retórica y sus acciones, incluso mediante el despliegue de buques militares en aguas del Caribe como parte de su estrategia contra lo que ellos consideran una organización criminal terrorista. Este aumento de la militarización en la región añade un nivel de complejidad a la narrativa y la política hacia Venezuela, poniendo en tela de juicio si realmente se trata de un problema de narcotráfico o si es más bien una cuestión de apropiación de recursos naturales.
Conclusión
Las declaraciones de Pino Arlacchi ofrecen una perspectiva crítica y desafiante a la narrativa predominante sobre Venezuela como un narcoestado. La falta de evidencia sólida sobre la existencia del Cartel de los Soles y la concentración en los intereses energéticos resaltan la importancia de cuestionar y analizar en profundidad las motivaciones detrás de las sanciones y presiones internacionales. Es un recordatorio de que la política global es a menudo más compleja de lo que parece, y las verdades pueden ser ocultadas detrás de manipulaciones narrativas. Con el trasfondo de un aumento significativo en la presión internacional, es fundamental que se escuchen voces críticas y se examine con cuidado la información que se presenta al público.