Despedida a Monseñor Mario Del Valle Moronta Rodríguez: Un Legado de Fe y Servicio en Táchira
Este viernes, la catedral de San Cristóbal se convirtió en el escenario de un emotivo adiós a Monseñor Mario Del Valle Moronta Rodríguez, obispo emérito del Táchira. Su sepultura fue acompañada por miles de fieles, miembros del presbiterio y autoridades gubernamentales, quienes se unieron en un homenaje que refleja su impacto en la comunidad católica y en la sociedad en general. La gran concurrencia es testimonio de su legado y del profundo respeto que se le tenía.
La ceremonia dio inicio con una misa pontifical presidida por el nuncio apostólico, Monseñor Alberto Ortega. Este acto solemne destacó la importancia de Monseñor Moronta como figura central en la vida religiosa de la región. La misa fue seguida de la eucaristía exequial, donde se hicieron presentes relatos de su dedicación y servicio a los fieles, elementos que marcaron su trayectoria como pastor y guía espiritual.
Uno de los momentos más significativos fue la procesión del féretro, que recorrió la plaza Juan Maldonado. En la caminata, las autoridades católicas, incluyendo al nuncio y otros obispos, llevaron con respeto los restos de Monseñor Moronta hasta la capilla del Cristo de Limoncito. Este tributo no solo representa la despedida de un líder religioso, sino también una manifestación de unidad y fortalecimiento de la fe en tiempos difíciles.
Un aspecto que preocupa al cumplir con su último deseo fue que no se le llevaran flores y que se escuchara música en su sepulcro. Este deseo simboliza su conexión con la sencillez y su búsqueda de una espiritualidad más íntima y personal. Monseñor Moronta siempre se centró en una fe activa y comprometida, lo que dejó una huella imborrable entre quienes lo conocieron.
Las autoridades locales, incluyendo alcaldías del área metropolitana, universidades y organizaciones como Fedecámaras y el CNP, aprovecharon la ocasión para leer acuerdos y resoluciones en honor a su memoria. Además, la Gobernación decretó tres días de duelo en reconocimiento a su invaluable contribución. Este gesto refleja el respeto no solo a nivel religioso, sino también en la esfera civil y política del Táchira.
La comunidad católica en Táchira se encuentra de luto, profundamente conmovida por la partida de Monseñor Moronta, quien fue el quinto obispo de la región. Su legado como testigo, servidor y pastor es recordado con amor y gratitud. Su vida fue un ejemplo de dedicación a la fe, y su impacto perdurará en el corazón de aquellos que lo siguieron. En este momento de tristeza, la comunidad se une para celebrar un legado de amor y esperanza que continúa vivo en sus enseñanzas.













