La Caída del Uso de Divisas en Venezuela: Un Regreso al Bolívar
En los últimos años, Venezuela ha experimentado un notable cambio en la dinámica de su economía, específicamente en lo que respecta al uso de divisas. Según el economista Asdrúbal Oliveros, desde el inicio de las mediciones de Ecoanalítica en 2019, el país ha registrado el nivel más bajo de transacciones en monedas extranjeras, alcanzando apenas un 15,8% en operaciones comerciales minoristas. Esto contrasta con el 84,2% de transacciones que se llevan a cabo en bolívares, lo que genera inquietudes sobre la sostenibilidad económica y el poder adquisitivo de los ciudadanos.
Un País que Regresa al Bolívar
La reciente tendencia de volver al bolívar como medio de pago y su descenso en el uso de divisas tienen sus raíces en la historia reciente de Venezuela. Después de una profunda crisis económica entre 2018 y 2021, que llevó al país a adoptar una dolarización de facto para stabilizar precios y facilitar transacciones, el bolívar comenzó a ganar terreno nuevamente. Esta transición no necesariamente indica una recuperación, sino que plantea la pregunta de qué implicaciones tendrá para los ciudadanos que enfrentan una inflación persistentemente alta.
Dificultades en la Dolarización Regional
El estudio revela que ciudades como Caracas y Mérida apenas utilizan un 7% y un 9% respectivamente en transacciones en divisas. En contraposición, zonas con más turismo, como Nueva Esparta, presentan un uso más elevado del dólar. La cercanía a la frontera con Colombia también influye, ya que en Táchira, el uso del peso colombiano se ha vuelto común. Sin embargo, esta preferencia por el bolívar en la mayoría de las regiones se traduce en un aumento de la vulnerabilidad frente a la inflación.
Una Economía Vulnerable ante la Inflación
El retorno del bolívar como principal moneda de transacción puede parecer positivo a primera vista, pero según Oliveros, en un entorno de inflación elevada, esto puede hacer que los ciudadanos sean más vulnerables. Con el bolívar perdiendo su poder adquisitivo significativamente, los consumidores deben cuestionarse cómo protegerse frente a una moneda que continúa perdiendo valor. La dependencia cada vez mayor del bolívar, particularmente en bienes esenciales como alimentos y salud, plantea serias preocupaciones sobre la estabilidad financiera de las familias venezolanas.
Caída del Efectivo en Divisas
Otro hallazgo relevante del estudio de Ecoanalítica es la disminución del 37% en el flujo de efectivo en dólares. Mientras que en noviembre de 2024 se estimaba en cerca de 8.000 millones de dólares, para abril de 2025 la cifra había caído a menos de 5.000 millones. Este descenso se debe a varios factores, como el diferencial cambiario y la creciente tendencia de las personas a mantener sus divisas en el exterior como medida de protección.
Medios de Pago y su Evolución
Cuando se analizan los métodos de pago, el escenario es claro: el 86% de las transacciones en divisas se realiza en efectivo, mientras que el uso de plataformas digitales y tarjetas internacionales ha disminuido significativamente. En contraste, el pago con bolívares puramente se centra en métodos electrónicos, con un 71,3% de las transacciones realizadas a través de puntos de venta. Esta división en los métodos de pago indica una clara diferenciación en la forma en que los venezolanos manejan sus finanzas en un contexto de incertidumbre económica.
La disminución en el uso de divisas en Venezuela no solo representa un regreso forzado al bolívar, sino que también plantea desafíos significativos para la estabilidad económica del país y sus ciudadanos. A medida que el uso de transacciones en bolívares aumenta, es esencial comprender las implicaciones que esto tiene para el futuro financiero de los venezolanos.













