Mejorando la Salud Materna en la Sierra de Perijá
En respuesta a la crisis sanitaria que ha afectado a las comunidades indígenas en Venezuela, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) ha tomado medidas concretas para mejorar el acceso a la salud sexual y reproductiva. Un paso significativo fue la capacitación de 38 parteras y parteros de las comunidades yukpa y wayuu, quienes desempeñan un papel crucial en la atención de la salud materna en la Sierra de Perijá, específicamente en los municipios de Guajira y Maracaibo. Marisol Alvarado, oficial del programa de Salud Sexual y Reproductiva del UNFPA, ha liderado este esfuerzo para asegurar que estas comunidades vulnerables tengan acceso a información y recursos necesarios en un contexto donde la atención médica ha sido insuficiente.
El encuentro de saberes realizado en 2023 entre las parteras yukpa y wayuu no solo ha sido una oportunidad para compartir conocimientos, sino también para reforzar la importancia de las prácticas tradicionales en el parto. En este tipo de encuentros se han abordado temas como el "Trato Materno Neonatal Respetuoso". Este enfoque busca integrar prácticas que sean culturales y respetuosas hacia las parteras, reconociendo su labor y adaptando los centros de salud para que las embarazadas indígenas se sientan cómodas y motivadas a utilizar estos servicios.
A pesar de los esfuerzos realizados por el UNFPA, la realidad es que la salud materna en la región sigue enfrentando grandes desafíos. Desde 2022, se ha observado una disminución en los embarazos a temprana edad, con un cambio en el perfil de las jóvenes que llegan al hospital. Mientras que antes eran niñas de 12 años, ahora la mayoría tiene entre 17 y 40 años. Sin embargo, esta mejora no es suficiente para ocultar la falta de equipos médicos y la inestabilidad institucional que persisten en el sistema de salud, donde la asistencia al parto sigue siendo irregular y a menudo insuficiente.
La situación ha sido aún más crítica desde la pandemia, ya que el programa de "Salud Indígena" que ofrecía jornadas periódicas en la Sierra ha desaparecido casi por completo, dejando a las comunidades con un acceso severamente limitado a materiales médicos básicos como adhesivos y soluciones fisiológicas. Provea, una ONG de derechos humanos, ha señalado la precariedad de las políticas de salud indígena en el país, caracterizadas por una falta de articulación real y un enfoque más simbólico que efectivo.
La atención a la salud indígena necesita de una estrategia más robusta y comprometida que incluya no solo la capacitación del personal, sino también una provisión adecuada de recursos y un seguimiento constante de las necesidades de las comunidades. La falta de un plan efectivo ha conducido a una situación en la que las comunidades indígenas quedan relegadas, especialmente en lo que respecta a la salud materna y neonatal. Es esencial que se adopte un enfoque integral que contemple todas las dimensiones de la salud para lograr un verdadero progreso en esta área crítica.
En conclusión, es crucial que tanto el UNFPA como otras organizaciones y el gobierno se enfoquen en fortalecer la atención en salud materna en la Sierra de Perijá. A través de un enfoque basado en derechos humanos que respete las tradiciones culturales de las comunidades indígenas, se puede avanzar hacia un sistema de salud que garantice la seguridad y el bienestar de las mujeres y sus bebés. La salud materna no es solo una cuestión de cifras; es un asunto que afecta la calidad de vida y el futuro de comunidades enteras.













